
- Descubre por qué el sistema de escape es uno de los puntos más revisados en la RTM y qué señales indican que tu mofle necesita atención antes de la revisión.
- Conoce los errores más comunes con el silenciador del vehículo y cómo prepararte para pasar la técnico-mecánica sin contratiempos.
Tu carro puede verse bien por fuera, pero un ruido extraño debajo del vehículo podría estar avisándote que algo no funciona correctamente. Una de las piezas que más suele pasarse por alto antes de la revisión técnico-mecánica es el mofle.
¿Qué es el mofle?
El mofle, también conocido como silenciador, es una pieza del sistema de escape del vehículo. Su función principal es disminuir el ruido que producen los gases al salir del motor.
Aunque muchas personas llaman “mofle” a todo el escape, técnicamente es una parte del sistema que trabaja junto con tubos y otros componentes para expulsar los gases de manera adecuada.
¿Por qué se revisa en la técnico-mecánica?
En la Revisión Técnico-Mecánica y de Emisiones Contaminantes (RTM) se evalúa que el vehículo esté en condiciones seguras y ambientales para circular.
El sistema de escape es importante porque puede evidenciar:
- Fugas de gases.
- Roturas o piezas deterioradas.
- Ausencia del silenciador.
- Modificaciones que producen ruido anormal.
- Posibles novedades relacionadas con emisiones contaminantes.
Por eso, un mofle en mal estado puede convertirse en una razón para que tu vehículo presente observaciones durante la revisión.
Señales de que tu mofle necesita atención
Antes de llevar tu carro o moto a la RTM, presta atención a estas señales:
- Ruido más fuerte de lo normal al acelerar.
- Sonidos metálicos o golpes debajo del vehículo.
- Olor extraño a gases.
- Humo fuera de lo habitual.
- Pérdida de potencia o consumo irregular.
- Tubos oxidados, flojos o con perforaciones visibles.
Si identificas alguna de estas señales, no esperes hasta el día de la revisión para actuar.
Errores comunes que debes evitar
Uno de los errores más frecuentes es modificar el escape buscando un sonido más fuerte sin considerar las condiciones técnicas del vehículo.
También es común ignorar una fuga pequeña, pensar que el ruido “es normal” o llegar a la RTM con el mofle roto o deteriorado.
Recuerda: la técnico-mecánica no es solo un trámite. También ayuda a detectar condiciones que pueden afectar tu seguridad y el medio ambiente.
¿Cómo prepararte antes de la RTM?
Antes de presentar tu vehículo:
- Escucha si produce ruidos diferentes a los habituales.
- Revisa visualmente si hay piezas sueltas, perforaciones u oxidación.
- Evita modificaciones que alteren el funcionamiento original del escape.
- Solicita una revisión previa si notas humo, fugas o ruido excesivo.
Detectar una novedad a tiempo puede ayudarte a evitar contratiempos y conducir con mayor tranquilidad.
No dejes que un ruido ignorado se convierta en una sorpresa el día de tu revisión.
Agenda con Previcar y mantén tu carro o moto listo para moverse con seguridad.
