
- Cómo identificar daños en las llantas, como cortes, pérdida de aire o “huevos”, y cuándo es necesario reemplazarlas.
- Señales de un rin doblado, un volante que vibra o se desvía y ruidos nuevos en la suspensión después de caer en un hueco.
- Cuándo detenerte a pedir asistencia y por qué una revisión técnica detecta daños internos que no se ven a simple vista.
Caíste en un hueco y el golpe te hizo bajar la música para escuchar el carro. Aunque siga andando, conviene revisar si algo cambió. En Previcar te contamos cuáles son las señales de alerta.
Llantas: cortes, pérdida de aire o “huevos”
Busca daños visibles y protuberancias en los costados. Un “huevo” puede indicar una lesión interna que no se repara: la llanta debe reemplazarse. Si está desinflada o deformada, detente en un lugar seguro y solicita asistencia.
Rines: dobleces y grietas
Un rin deformado puede generar vibraciones y pérdida de aire al afectar el sellado con la llanta. Si ves una grieta, evita continuar y pide ayuda.
Dirección: cambios en el volante
Si el volante quedó torcido, vibra o el carro tiende a irse hacia un lado, necesita revisión. El impacto pudo afectar la alineación o componentes de la dirección. No sueltes el volante para comprobarlo.
Suspensión: ruidos y rebotes nuevos
Golpes al pasar por irregularidades, rebotes excesivos o mayor balanceo pueden advertir problemas en la suspensión. Una inspección técnica permitirá identificar la causa.
Si el golpe fue fuerte, no te quedes solo con una revisión visual: algunos daños internos no se ven desde afuera. Si notas pérdida de estabilidad o dificultad para controlar el carro, detente y solicita asistencia.
En Previcar te ayudamos a cuidar tu seguridad con información útil. Atiende cualquier cambio a tiempo y, cuando corresponda, agenda tu revisión técnico-mecánica en Previcar.
